Todo empezó hace tres meses. Con un post que escribí en todas mis redes sociales.
El post, decía así:
Un Daruma es una figura, un "muñequito" de origen japonés, al que se supone que debes pintarle un ojo pidiendo un deseo, y cuando se cumpla, pintar el otro ojo. Me trajeron uno de Japón, pero mi Daruma se va a quedar tuerto.
Porque el deseo que pedí fue publicar mi historia, no por egocentrismo, sino porque creo que contarla puede ayudar a alguien. Las personas supervivientes de abusos en la infancia (supervivientes ASI) a lo mejor encuentran puntos en común y no se sienten tan solos. Y para el resto de población, para haceros entender cómo se siente una persona que lo ha sufrido con semejante mochila a la espalda.
Tengo muchos mensajes en el historial de este blog que confirman que mi objetivo, mejor o peor, se cumplía.
Pero como en esta sociedad sólo te bautizas si tienes padrino, y yo no soy nadie, no tengo contactos ni créditos imperiales, pues no habrá libro. Me da un poquito de pena, porque ya tenía pensada hasta la portada.
Así que vuelvo al blog, a colgar los capítulos como entradas. Porque lo importante es lo importante.
Léelo si te apetece, o ignóralo. El algoritmo no me va a ayudar, así que si compartes, ya estarás colaborando.
Gracias.
A continuación ponía el enlace a este blog y compartía dos fotos, una del Daruma y otra con la imagen con la que había soñado hacer la portada del libro que yo creía que no vería la luz. Una instantánea que hice con mi móvil durante el solsticio de verano quemando la última carta de despedida a mi padre y agresor principal.
Pero a veces hay casualidades. O causalidades, aún no lo sé. A veces los dioses, el destino, la Fuerza, los extraterrestres, la naturaleza o el simple azar, tiran la moneda y sale cara. Y no es la primera vez que ocurre en mi vida. Que de repente hay un acontecimiento o una persona que se cruza en mi camino y cambia mi destino. Toda mi vida he tenido eventos canónicos que me han marcado, y este parece que ha sido otro de ellos.
Porque al final, como en las grandes historias de ficción que tanto me gustan, a esta protagonista le ha llegado la ayuda en el ultimo minuto, cuando ya estaba a punto de rendirme y dejarme caer. Varias mujeres a las que conocí hace poco, cuando yo ya empezaba a dar por hecho que no habría libro, que están al tanto de mi historia y que sorprendentemente no tienen nada que ver con los mutuals que tengo por el tema ASI, porque son aficionadas a la fantasía como yo, se han movilizado para lograr que el libro saliera adelante, buscando la manera de que se maquetase y orientándome para publicar por Amazon. En tan sólo tres meses he pasado del “Se acabó, dejo de intentarlo más” al “¡Ostras! Que ya está! ¡Lo he logrado!”
Te parecerá una tontería, pero este blog que abrí cuando inicié mi sanación, explicando mis pensamientos, dejando constancia de mis avances, celebrando los triunfos y llorando las decepciones, ha sido la primera cosa de la que me he sentido orgullosa de hacer en toda mi vida.
En toda mi vida.
Por primera vez, a mis cuarenta y dos, cuarenta y cuatro o cuarenta y ocho años, me leía y pensaba “Joder, qué bien lo estoy haciendo, me estoy teniendo en cuenta por primera vez en mi vida”. Si yo fuera uno de esos adultos de mi infancia, y viera de lo que esa niña que conocí ha logrado sobreponerse, curar y sanar su herida, le diría que me siento tremendamente orgullosa de ella.
Y ahora, todo ese trabajo de pico y pala lo voy a ver editado en papel. Con mi nombre. Si este blog era un orgullo para mí, el libro es la guinda del pastel. La culminación de un sueño.
Mi niña Némesis, que nació un seis de diciembre de dos mil diez con aquel blog, hoy se gradúa con una calificación Cum Laude. Porque mi libro es una realidad palpable que, si quieres, puedes adquirir aquí:
https://www.amazon.es/dp/B0HLZF69LR/ref=sr_1_1?crid=FGDE50T9ZZMQ&dib=eyJ2IjoiMSJ9.0nwuL1GbDvfBWJ9waWVCiw.CekVjuOb-F7RWsUEmiOap1m6f9bSVCvq776vs_kzuPo&dib_tag=se&keywords=nemesis+en+el+averno&qid=1791385881&sprefix=%2Caps%2C112&sr=8-1
De momento sólo está en formato Kindle para preventa. A partir del 30 de octubre ya se puede adquirir, y estará también en papel. Pero este post no es para venderte el libro. Nunca he pretendido ganar nada con esto. Este post es para celebrar que, ahora si, ésta es la última entrada de este blog con una despedida a lo grande. Porque lo he logrado. Me marqué una meta y la he alcanzado. Me “jubilo” a mis sesenta años con la satisfacción del deber cumplido. El compromiso para conmigo misma. Han sido dieciséis años muy intensos.
Si al final decides comprar el libro, aunque sólo sea para calzar una mesa, deja tus impresiones, buenas o malas, en Amazon para que la gente conozca tu opinión. Si no lo compras, pero compartes esta información, te estaré tremendamente agradecida.
Ha sido un placer que hayas pasado por aquí. Te deseo todo lo mejor en tu vida.
“Y hubo un día en que comprendí que mi único enemigo era yo mismo. Ese día fue cuando empecé a ganar todas las batallas”
Anónimo
Si al final decides comprar el libro, aunque sólo sea para calzar una mesa, deja tus impresiones, buenas o malas, en Amazon para que la gente conozca tu opinión. Si no lo compras, pero compartes esta información, te estaré tremendamente agradecida.
Ha sido un placer que hayas pasado por aquí. Te deseo todo lo mejor en tu vida.
“Y hubo un día en que comprendí que mi único enemigo era yo mismo. Ese día fue cuando empecé a ganar todas las batallas”
Anónimo

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