EL ABOGADO DEL DIABLO


Por primera vez en más de un año me he visto en la necesidad de habilitar la moderación de comentarios. Sospechaba que tarde o temprano esto ocurriría, pero en el fondo siempre he creído, ilusa de mí, que aquellos que tuviesen algo que objetar sobre el contenido de este blog serían lo bastante educados para hacerlo en privado. Por algo tengo bajo mi perfil una dirección de correo a la que dirigirse de manera mas personal y discreta, y que ya ha utilizado alguna persona de mi pasado.

Y no porque no admita críticas en mi blog. Sino porque yo no lo abrí para crear polémicas ni para que se me tache en público de mentirosa o loca. Como dice alguien a quien aprecio, si en tu casa no acostumbras a cagarte en el salón, ¿por qué lo haces en el salón de mi casa?

Si eres un pederasta o no estás dispuesto a condenar sin paliativos lo que hacen, no eres bienvenido a mi blog.

Y tampoco voy a permitir alusiones directas con datos concretos, nombres o lugares en abierto en este blog. Para todo eso puedes utilizar el correo.

Esta entrada iba a estar dedicada a las “lindezas” de las que se me ha acusado en muchas ocasiones a lo largo de los años. Y casualidades de la vida, varios adultos de mi infancia se han puesto en contacto conmigo dándome su versión de la historia, y en algunos casos me han dejado sus comentarios en el blog. Me he visto en la necesidad de borrar esos comentarios porque daban nombres. Pero no quiero coartar la libertad de expresión de nadie, por lo tanto decidí rescatar aquí extractos de sus palabras, eliminando lo mas personal de los textos.

los enemigos siempre merecen respeto. Su categoría normalmente marca tu importancia (lo que demuestra que yo carezco de ella) pero aún así he pensado que sus palabras me han dado la oportunidad de resumir de manera magistral muchas de las acusaciones recurrentes que he escuchado durante toda mi vida.

Aquí tienes un resumen. Insisto, es un "copia y pega" de sus propias palabras, borrando sólo lo que indique nombres, cargos, direcciones y lugares, y cambiando la persona del verbo.

Tu eliges: ¿Ángel o demonio?



Que yo recuerde, desde que tengo uso de razón siempre quise ser millonaria.

Siempre fui una niña de imaginación desbordada capaz de asumir, a veces, como vivencias propias relatos o conversaciones que me contaban o que oía por casualidad. Yo me creía la heroína de un cuento extraordinario, donde los malos eran malísimos y los buenos buenísimos... Y mi hermana sin querer lo alimentó contándome historias y cuentos fantasiosos con superhéroes y supervillanos. Y en algún momento decidí aplicar las “técnicas de superheroína de cuentos” a la vida real pero salí mal parada, porque los cuentos son eso: Historias creadas por alguien que decide cómo y cuándo terminan. La vida real no es así. y espero que sea verdad que necesito ayuda psicológica, porque sino, sería lo que dicen: que soy mala.


Mi familia -la biológica- tal vez sospecharan pero no creyeran que yo tuviera un desequilibrio de tal magnitud, entre otras cosas porque se suponía que para no tener ningún tipo de cicatriz emocional habían procurado alejarme de sus problemas más graves dejándome ir con mis Padrinos, que resultaron ser unos manipuladores que se encapricharon de mí e inventaron todo tipo de argucias para conseguirme.

Y ahora estoy viviendo como si fuese "mi historia" la vida de mi hermana, pero mezclado con fantasías melodramáticas. Yo no recuerdo que me lo contaran, pero al parecer mi hermana sufrió lo que creo que llaman "síndrome de esposa sustitutoria" o algo así; en la que un hombre -normalmente con las capacidades mermadas por alcohol u otra sustancia- en un proceso de desaparición de su esposa por un prolongado periodo de tiempo (en este caso dos ingresos hospitalarios muy prolongados), cuando tiene una hija adolescente o pre-adolescente intenta sustituir afectivamente a la esposa con la hija.

Mi padre era un señor muy inteligente, pero con los estudios primarios sin terminar, y la mayor parte de ellos hechos de noche, después de atender a los ganados y la tierra de casa. Que a los 13 años estaba trabajando y a los 14/15 ya empezó a padecer silicosis. Tuvo después un problema del alcoholismo que coincidió con la aparición de mi Madrina en escena. Fue cuando abusó de mi hermana. Mi padre no fue un "angelito", pero cambió muchísimo cuando se juntó con mis Padrinos y su "ambiente". Bueno, esos años en mi casa –la de mis padres- fueron muy complicados, mi madre empeoró y además tenía muchos problemas con su marido. Mi padre que cuando vino para mi tierra natal no bebía nada, empezó a hacerse “bebedor social” que desembocó en una cirrosis hepática. Y además, dependiendo de que estuviera con el entorno de mis padrinos o no, le cambiaba el carácter, se le ponía una mirada “turbia”, de una forma que no se podían explicar en casa. En aquella época mi padre tenía días que no era el de siempre –lo cual no quiere decir que tuviera el carácter diferente, sino que estaba diferente-. Y desde luego va unido a haberse relacionado con la familia que quiso adoptarme; antes era un paisano con unos prontos tremendos.... ¡Pero con límites!. Si no hubiera tenido “ayuda” no se hubiera saltado ninguna barrera.

Y curiosamente todo eso desapareció en cuanto rompió ciertas relaciones. Y mi madre y mi hermana le perdonaron cuando y como lo creyeron conveniente. Mi madre por ciertos problemas matrimoniales, y mi hermana por esos abusos. Y de alguna manera yo he asumido esas experiencias como propias.

Mi madre ya tenía sus dudas, porque como ya tenía la experiencia de lo que le había pasado a mi hermana, se asesoró con profesionales, por si sucedía otra vez cortarlo de raíz; y estaba más pendiente de mí de lo que yo pensaba, a las reacciones que yo tenía. Mi madre siempre me reñía y me decía: “ ¿que haces en la cama? la cama no es un lugar para jugar, que ya no tienes 5 años. Deja de jugar así, que tu padre no es ningún niño.”

Y mi padre también procuraba que no volviera a ocurrir. Por eso también la "manía" de él de que yo NUNCA estuviera sola en casa; que mi madre o mi hermana estuvieran en casa cuando yo venía del colegio o de vacaciones. Y se cumplía a rajatabla. Por eso mi Madrina le convenció con facilidad para que yo estudiara con mis Padrinos. El que evita la ocasión evita el peligro. Él no era un monstruo; sí hizo cosas malas, pero con mi hermana y ella le perdonó, que es la que puede hacerlo. Y mi padre siempre soñó con lo mejor tanto para mí como para mi “mellizo”. Precisamente fueron mis hermanos mayores los que se merendaron los errores de mi padre.

Mi padre no fue un “Santo Varón” precisamente, pero lo pagaron mi madre, mi hermana y de vez en cuando mi hermano mayor, por lo burro que era a la hora de pegarle y castigarle cuando se portaba mal. Pero ni yo ni mi “mellizo” lo vivimos. Fui una niña siempre más adelantada que la edad que tenía, que en cuanto empecé a tener uso de razón, estaba convencida de que lo mejor para mí era ser la hija de un rico en lugar de la hija de un obrero. E hice todo lo que creí oportuno para ello. Lloraba mucho, montaba perretas y pedía ir con “mi” familia (mis Padrinos). Desde que empecé a hablar llamaba “mamá” y sobre todo "papá" a otros señores que no eran mis padres biológicos, y con los años sólo cambiaba el trato cuando las "conveniencias" así me lo requerían: por ejemplo los quince días de vacaciones de verano o la semana escasa que va de nochebuena a nochevieja... Aunque después, en la pre-adolescencia, en un momento dado me volví entre taciturna y halagadora, además de mentirosa. Metida en mi mundo, en el que sólo admitía a mi hermano “mellizo” y, en un momento dado, a mi hermana; aunque nadie ha descubierto jamás si sólo era una estrategia de halago...

Cuando ya tenía la edad necesaria, no me importó “arriesgar” con mi padre y engañar a mi hermana fingiendo un cariño que no la tenía, para conseguir lo que quería. Cuando vine el verano en el que empezó lo que yo llamo el Año del Infierno, las cosas fueron como siempre, es verdad que yo ya era un poco demasiado "descarada", pero todos lo atribuyeron a la pre-adolescencia, además siempre me iba a jugar con papá.... Sólo cuando me dijeron que no volvía con mis Padrinos, a los 3 días le dije a mi hermana: "Oye, ¿Te acuerdas lo que te pasó con papá? pues me está pasando a mí".... Y lo primero que se preguntó mi hermana fue “¿Qué podía saber ella que me pasó con papá? ¿Y cuándo, si yo NUNCA la dejaba sola?...”

Algunas niñas, o bien adecuadamente aleccionadas o bien de motu propio, pueden ser unas seductoras de adultos para conseguir un fin determinado. Es lo que se llama “síndrome de Lolita”. NO ES LO NORMAL, desde luego, pero puede suceder y veo que ha sucedido. También es verdad que después, de adultas, suelen tener muchos problemas si no encuentran una vida equilibrada emocionalmente que les haga reasumir su realidad. Pero eso ya lo estoy viviendo. Otra cosa es que normalmente acaban en un Correccional o Reformatorio por denuncia de los mismos adultos y en algunos casos pues el adulto “pica” y cae de lleno. Fue el caso de mi padre.

Cuando supe que no volvía con mis padrinos, me volví una especie de "Lolita" con papá. Mi hermana tenía unas broncas tremendas con él porque siempre, sin fallar, todos los domingos yo me levantaba y me iba a la cama de papá, y mi hermana iba detrás y me mandaba salir de la habitación.... sobretodo, cuando mamá se levantaba a hacer el desayuno y yo no quería ir con ella. Y yo me negaba y decía que estaba jugando.... Y papá comentaba que mi hermana era una envidiosa.... Es verdad que a veces me llamaba él. Pero también es verdad que me habían dicho desde el primer día, que bajo ningún concepto fuese a la cama del matrimonio, que ya no era una niñita. Que si me llamaba mi padre le dijera simplemente que estaba con mi hermana o con mi madre. Y estas movidas era un fin de semana sí y otro también. Pero era yo la que provocaba la situación. Y cuando me llamaban la atención siempre argumentaba que "Era para disimular, que no se preocuparan que si pasaba algo las llamaría"...

Un día mi hermana se enfadó y me advirtió que si seguía así hablaría con mamá -ella estaba más pendiente de lo que yo creía, pero como estaba mi hermana delante se sentía segura- y el colegio interno donde estaba lo sustituían por otro más cerrado donde sólo tuviera las visitas en él y donde definitivamente no pudiera tener contacto con nadie. Porque no se puede acusar a una persona y luego meterse en su cama, que ya no era una niña pequeña para determinados juegos que provocaba... Y era verdad iba camino de los 14 años. Y yo me puse chula amenazando con mi Madrina, su título de abogado y la cárcel, si no conseguía volver con ella.

Mi padre no tenía que haber picado como picó, tenía que haber cortado, y si era necesario que mis padres me hubieran metido en un Internado Cerrado un par de cursos escolares, aunque yo dijera que les odiaba. Y eso no me convierte a mí en “inocente”. Mi padre y yo tuvimos la misma culpa en proporción directa a nuestra edad.

En aquella época yo ya había demostrado que estaba dispuesta ha hacer “lo que fuese necesario” para conseguir mis objetivos: en este caso volver con mis Padrinos. Lo que pasa es que mis padres y mis hermanos nunca se lo habían tomado en serio hasta entonces. Ya tenía 13 para 14 años, y sabía muy bien lo que hacía. Otra cosa es que a lo mejor “alguien me diera las pautas a seguir”…

Cuando robé los anillos de la casa donde trabajaba mi madre, lo hice para conseguir el billete para ir a la localidad de mis padrinos. Pensaba venderlos, aunque no se a quién ni como. Y también llevaba robando a mamá y a papá dinero para comprarme no se qué en el quiosco de abajo. les dije que cogía sólo monedas para que no se notara. De todas formas, Como en casa el dinero nunca abundó pues no podía robar mucho, pero conseguí una buena cantidad, llevaba como tres meses con la faena.

Y llegó el día de autos; era viernes, estábamos haciendo una tortilla de patatas mi hermana y yo y llegó papá, vino a la cocina y ella le dijo que yo estaba ayudando. Y a mí me dijo, más o menos: "no te muevas, estás aprendiendo a hacer la tortilla que es lo que tienes que hacer". Papá marchó para la habitación "SOLO". Y yo seguí en la mesa con mi hermana. De repente como a los 5 minutos me fui con mi padre. Mi hermana salió volando hacia la habitación y me encontró a mí tan tranquila tumbada sobre la cama con la falda levantada -sólo-, y a mi padre que se iba a subir a la cama.... Ella lo cortó de raíz. Papá se marchó de casa al instante, y se hizo lo que se tiene que hacer en estos casos: denunciar. Después de reñirme por la situación –“¿quién te ha mandado ir a la habitación, sobre todo cuando te he avisado y sabes que tienes mi protección?”-, nos subimos al autobús y puso la denuncia en Comisaría, para ver si se aclaraba todo eso de una vez; es verdad que en la primera denuncia no quiso explicar el proceso previo, limitándose sólo y exclusivamente al día de autos. Como mi hermana aún era menor (le faltaban unos meses para la edad legal) llamaron a mi madre, que ratificó la denuncia haciendo constar que ella no era testigo, pero que ratificaba la denuncia de su hija mayor en la que tenía total confianza. Es la única denuncia que existe, y mi madre “sospechaba” que lo que había pasado era una denuncia para poder irme con mis padrinos aunque apoyó a mi hermana y la ratificó.

Empezaron a creer a mi hermana cuando les dijo que no entendía porqué yo me metía en la cama y jugaba con tanta tranquilidad con papá, si después le decía a ella que le tenía miedo. Mi hermana sí sabía en primera persona la actitud y sentimientos de una niña ante su supuesto abusador cuando está en una situación o lugar donde se siente segura.... ¡Ni de coña te acercas a él!. Te lo tienen que pedir reiterada veces.

Pero las cosas no fueron como pensaba y en cuanto tuve la mayoría de edad tuve que volver a esos orígenes que “despreciaba”. Y como tampoco conseguí los objetivos que me propuse en esa nueva etapa, busqué el vengarme. Pero como tampoco lo he logrado, por lo menos en los términos que pensaba, pues me he ido vengando como he podido, obligando a mi hermano mas mayor a que pusiera su pensión de retiro a mi nombre, negándole el nieto a los abuelos, escribiendo donde se pueda leer lo que pueda hacer daño, Hablando lo que he creído conveniente, a ser posible que duela.... Pero todo eso a la larga tiene un coste emocional que ahora es el que estoy pagando.

En resumen, en los abusos, AMBOS DOS FUIMOS CULPABLES. Y YO YA NO ERA INOCENTE cuando volví por última vez de la casa de mis padrinos con doce años. Y para todo lo demás, los responsables fueron mis Padrinos.

Debo dar las gracias a mi hermana por no denunciarme por “incitar” a mi padre a los abusos -me hubieran metido en un correccional- y debo dar las gracias a mis padres porque nunca quisieron obligarme judicialmente a que les llevase a mi hijo todos los meses un día entero –al menos- a casa, ya desde que nació, como les recomendaron. Resumiendo en casa se ha tenido conmigo el Respeto, por no decir cariño, que yo nunca les he tenido, sobre todo ya de adulta.

Ahora estoy asumiendo otra vez el “rol” de “pobre princesita desgraciada” asumiendo como mías las vidas de personas que tal vez a través de Internet he conocido, con verdaderas tragedias por abusos infantiles. ¿Por qué no empiezo a bajar a la tierra desde mi “estratosfera de princesa humillada”? A veces sólo nos vemos victimas y no vemos la otra cara de la moneda.





“Antes de juzgar a una persona camina un milla en sus zapatos”
Anónimo.



15 comentarios:

  1. Pues yo elijo...no caminar en tus zapatos Némesis.
    No quiero sentirme como una niña de 14 años a la que su propia familia acusa de ser responsable de todas sus desgracias cuando eras "propiedad privada" de un pederasta al que toda la familia estaba obligada a obedecer.
    Y ahora sigue tu propio consejo y camina una milla en los zapatos de una victima de 14 años. Seguro que en tu memoria guardas los zapatos que una vez fueron tuyos.
    Un beso fuerte de una victima a otra. 31

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  2. Querida amiga no he podido mas que quedar estupefacta ante tal historia contada desde la perspectiva de otro... Es un horror total... ¿Cómo se puede manipular de tal manera la desgracia vivida por un ser hasta el punto de realmente creer que las cosas pasaron como ese otro las imagina?

    Realmente nuestras historias se parecen, pero seguiremos en la lucha...

    Un fuerte abrazo...

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  3. Nemesis me llena de rabia el saber que hay tantos niños viviendo situaciones parecidas y que por ser menores no pueden alejarse de estas situaciones tan horribles.
    En el fondo las personas que estuvieron cerca de victimas de abuso sexual infantil y no hicieron lo posible por ayudar, viven tratando de justificarse y tratan de minimizar la situacion o de plano echarle la culpa a la victima. Esa clase de gente me dan una lastima terrible, pues se niegan a abrir los ojos y como dicen por ahi, no hay peor ciego que el que no quiere ver.
    Te dejo un abrazo muy fuerte lleno de esperanza, tu amiga Lenore.

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  4. Siempre habrá maneras de justificar 'lo injustificable', mentir, tratar de callar, inventar...están muy enfermxs y sabes, a veces hacen que una dude. Nada de loca, es lo primero que se les viene a la boca, te mando muchos abrazos, no dejes que se metan en tu vida ni por un instante, lo mejor es alejarse y recomponerse, besos cielo.

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  5. Lo curioso de este tipo de enajenación malvada es que comienzan siempre con una misma estrategia: anularte mediante una descripción "autoritativa" - en el fondo reflejo de una actitud sumisa hacia, y colaboradora con, una postura, contexto, o persona autoritaria; una descripción de lo que tu eres desde la cual arranca todo lo que sigue, y lo explica todo. No va de los hechos objetivos hacia la reconstrucción o explicación de los motivos subjetivos, sino al revés. Y tiene buen cuidado de remarcarlo bien al inicio: tu eres ASÍ, por lo tanto, los hechos se han de ver de tal y tal modo. Esta estrategia sirve para cualquier cosa: para demostrar que los Nazis hicieron algunas cosas mal pero que lo que se dice de ell@s es un mito fabricado por enemigos, para demostrar que quien se rebela contra una autoridad "que en el fondo te quiere" desestima los "sacrificios" y la verdad de una magnífica persona que humanamente comete algunos errores, etc. Quienes padecen de esta enfermedad meten siempre la pata bien al comienzo, y lo hacen con esa simple declaración, imposible, absurda, y estúpida, de decir quién tu eres y de describir con idiota simplicidad los motivos que mueven tu vida entera. Una vez hecho eso, adaptan los hechos que van escogiendo según les convenga, o moldeando a su antojo, a esa persona que han dictado que tu eres. Y es como un conjuro de magia: presto! Del sombrero salió un conejo. Pero cuando dos partes dicen que la otra miente, o tergiversa, se ha de comenzar por los hechos, y no por las suposiciones de motivos y de carácter. Lamentablemente, el abuso sexual no es un hecho que quede filmado, fotografiado, objetivado así de fácilmente; pero todo crimen deja su rastro, y, curiosamente, se puede leer precisamente en el carácter, en los actos, el sufrimiento y la lucha psicológicamente observable de las víctimas. Si te quieren culpar en tu subjetividad para explicar unos hechos, la realidad es que los hechos de tu subjetividad explican todo lo contrario. Quienes se instalen en la inexplicable comodidad de sumisión a la autoritaria destrucción del ser humano se pierden lo único que vale en esta vida: el reconocimiento de que la humanidad, a pesar de todo, progresa, y la participación en ese progreso.

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    1. O dicho en Román Paladino, y siguiendo tu analogía de los Nazis, Como todavía aseguran algunos por ahí: El III Reich tal vez hizo cosas mal, pero el holocausto, o no ocurrió o los que murieron realmente se lo merecían, por judios.

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  6. Ha pesar de todo el dolor que hay en tu entrada me ha encantado el sarcasmo que transmite.
    Yo también provoqué a mi abusador.Somos tan malas ya desde pequeñas seduciendo a hombres adultos que no son más que nuestras pobres víctimas...
    Me enferma ver las versiones de la otra parte y como manipulan la realidad para no asumir su responsabilidad. Lo triste es que de tanto repetirlas lleguen a creerse sus propias mentiras.
    Ayer me sentía la peor persona del mundo por no haber sabido proteger a mi hermana,hoy me doy cuenta que al menos no trato de tapar el sol con un dedo.Asumo mi silencio como un error fatal que la condenó a ella,no la condenó a ella por mi falta de cuidado.
    Porque a pesar de lo que digan las pobres víctimas de nuestra seducción ningún niño es culpable de ser abusado.
    Cada uno sabe como tiene como tiene su conciencia,y la tuya está limpia en este aspecto.

    A pesar de la dureza de tu alegato me han llamado mucho la atención dos cosas.Que aún pretendan tu agradecimiento por no haber reclamado derechos sobre tu hijo,... Sin palabras...
    Y que crean que todo lo que aquí has escrito es una mera victimización de tu imaginación.No creía posible imaginar los sentimientos que provoca el abuso de tal forma que tus entradas me hayan hecho sentir tan identificada que más de una vez se me han saltado las lágrimas.
    Supongo que para ellos el camino más fácil es culpabilizarte a ti,pero que triste y que cobarde es su actitud...

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  7. qué curioso, en el caso de abuso de mi familia, mi mamá justificó a mi padre diciendo que mi sobrina era bien fantaseosa, mentirosa, adelantadita y demás apelativos, después contó la historia de abuso de otra forma, diciendo que no hubo tal abuso, sino que mi sobrina entró al baño cuando mi papá estaba haciendo pipi. Excusas baratas, cuentos arreglados por ellos para manipular la situación y hacernos sentir como unas viles mentirosas, mal agradecidas, etc, me sorprende como hay gente que quiere vivir con una venda en los ojos y como dijo alguien por aqui, después de tanto repetir sus justificaciones y mentiras, terminan por creérselas. No sé quién es más horrible, si quién cometió el abuso, o quien trata de justificarlo por alguna razón. ánimo Némesis, que a todas las que hemos vivido esto en nuestras familias o entorno, nos han tachado de mentirosas, interesadas, etc etc. Saludos desde México,

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  8. No sé si eras o no imaginativa de pequeña -creo que nos has comentado alguna vez que sí- pero el familiar que te ha contado esta historia desde luego no se queda atrás, al contrario, te gana por goleada y media. Se ha montado un relato bien trazado, el cual no se sostiene por ningún lado a causa del argumento, pero desde luego no se puede decir que no haya intentado que las piezas encajaran, dejándote a ti como la mala, a tu hermana y a tu madre como las buenas, y a tu padre como un medio-malo, porque a él sí que no se le puede justificar, pero se puede intentar "rebajar" la gravedad de los hechos.

    Aún así, hay detalles que no cuadran (y no te hablo ya de la absurda barbaridad del Síndrome de Lolita , porque eso ya es de juzgado de guardia): me llama la atención por ejemplo eso que te dice de que tú llamabas "mamá" pero SOBRE TODO "papá" a personas que no lo eran (tus Padrinos). Me parece una manera muy sutil por parte de tu familiar de potenciar en su relato esa supuesta animarversión que según dice tú tenías hacia tu padre ¿me explico? Su historia está lleno de detalles así, y bajo mi punto de vista se debe a ese intento suyo que te decía antes de encajar las piezas. Sin embargo, no me cuadra mucho eso de que llamaras "mamá" a tu Madrina pero que sobre todo tuvieras aún más costumbre de llamar "papá" a tus Padrinos Menores (como tú misma los designas) o al padre de ellos, cuando para ti en esa casa la principal figura, la que sobresalía por encima de los demás era tu Madrina. Por algo ella, según tu percepción desde niña, es y era la Madrina principal, mientras que a los demás, no porque te quisieran menos sino porque tuvieron un papel más secundario en la lucha por tu custodia, los llamas Padrinos Menores. Lo normal, por tanto, sería que, puestos a llamar "mamá" y "papá" a tu familia de acogida, SOBRE TODO la llamaras "mamá" a ella, más que al resto, y no al revés. Te he puesto sólo este ejemplo, pero hay más.

    Después de leer el mensaje que nos has transcrito mi conclusión es en pocas palabras que el o la pariente que te ha mandado esos mensajes es hábil, pero no lo suficiente. Y tras comprobar el tono de tu entrada, creo que tienes las de ganar en esta "guerra" que él o ella ha querido declararte: si debo comparar, tú me pareces más inteligente. Es lo único que te diré. El resto ya lo sabes y además, ya te lo han dicho más arriba.

    Ah, sí, hay algo que también quería comentarte: no creo que lo hagan nunca, pero sería recomendable para tu familia biológica que, antes de hablar del Síndrome de Lolita, se molestaran en leer la novela de Nabokov. Quizás así descubrirían que su protagonista no es en realidad más que el objeto de deseo de un pedófilo que se casa con la madre de Lolita para poder estar cerca de ella, un hombre que ya antes de conocer a la protagonista tenía especial fijación sexual con las niñas. El propio Nabokov en una entrevista definió su novela "Lolita" no como la historia de una niña perversa sino como la de una pobre niña a la que un pederasta corrompía, tachando a quienes habían representado a Lolita como una púber seductora de "idiotas que jamás leyeron su libro". Lo digo porque no deja de parecerme paradójico este detalle si tenemos en cuenta que cuando alguien quiere acusar a una niña abusada sexualmente de "provocar" a su abusador la tachen de "Lolita" ¿Reímos o lloramos? Si le damos voz a los violadores y abusadores, o a quienes los justifican, entonces todas las Lolitas somos perversas. Sin embargo, creo que lo que a ellos les quema de dolor es lo contrario: que las Lolitas hayamos comenzado a hablar.

    Un abrazo,

    Nu

    P.D. Estoy completamente de acuerdo con todos, pero sobre todo con Sifilita.

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  9. Me has dejado atónita.

    Te mando muchos besos, desde la distancia.

    Coquito.

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  10. hola Némesis:

    últimamente tengo muchas ganas de tener un hijo. antes me lo negaba porque veía rasgos de mi familia en mi nada agradables, y realmente no me sentía lo suficientemente buena para tener una pequeña vida en mis manos.

    en mi caso, maltratos físicos y psicólgicos, y aunque me digo que tuve suerte al leerte, me siento muy identificada.

    ahora al leerte me siento horrorizada, temerosa por lo que tienes en tu interior. has descrito todo de tal manera que me aterra que una mínima parte de tus palabras creas que son verdad, que desde que eras un bebé pudiste hacer algo para provocar.

    yo también siento que muchas cosas me las merecía, y si esa vocecita me lo dice y me machaca, supongo que tu horror va en proporción y que es muy difícil estar en tu piel.

    poco más y mucho en realidad... sólo el comentario que te haría en una conversación si te tuviera delante.

    modera, pero no quites el anónimo para los cobardes que como yo, te quieren decir que están ahí pero no se atreven a dar la cara.

    un saludo.

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  11. Nemésis me pareces un ejemplo a seguir en cuanto a fuerza y sanación, busque tu blog para entender a que te referías con que yo me expresaba como un miembro de tu familia, y después de leer esto me he quedado en blanco... es increíble, si bien se que mi hermana no ha actuado bien y ella ha respondido a los abusos con una actitud seductora, en ningún momento esto sirve para justificar a un abusador, estoy consiente que ella es una victima y en algún momento tendrá que buscar ayuda.
    Si pude que hubieras padecido el síndrome de Lolita; de manera natural las niñas en la relación padre e hija, pasan por una etapa denominada complejo de elektra, donde pasan una especie de "enamoramiento" y guardan algunas características de su padre para buscar en una posible pareja en el futuro, en esta etapa los niños son más ansiosos y su estabilidad emocional es delicada, una relación disfuncional entre padre e hija, hace que los niños no superen esta etapa y esto puede derivar en un complejo de Lolita... las niñas no NACEN malas, las fantasías, y sueños son reflejos de la realidad puede que seas fantasiosa pero sin abusos no tendrías como imaginar ese infierno, volveré a leer mi carta...
    Mucho animo

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    1. No estoy de acuerdo con parte de tus palabras, Sophia. Porque parto de la base de que mi propio psicólogo me explicó que no existe el “síndrome de Lolita” igual que tampoco existe el “Síndrome de Esposa Sustitutoria” del que se habla aquí. Y que de esa etapa en que las niñas guardan características de su padre para buscar en una posible pareja en el futuro, y que también hacen los niños con referencia a sus madres, no tiene absolutamente nada que ver con la seducción. Y desde luego no justifica para nada el incesto.

      Lee bien lo que has escrito: “…es increíble, si bien se que mi hermana no ha actuado bien y ella ha respondido a los abusos con una actitud seductora…” ¿Tu tampoco actuaste bien? ¿También respondiste con una actitud seductora? Porque es posible que ella piense exactamente eso de ti. ¿Lo has pensado? ¿O como mi hermana, en tu caso si fueron abusos y eras inocente, y en el de tu hermana hubo “un poco de culpa de ella”?

      No pretendo atacarte, intento hacerte ver que no puedes achacar NINGUNA RESPONSABILIDAD a un menor por los abusos. Porque el siguiente argumento sería decir que una niña de 8 años tiene la culpa de los abusos de su padre por dormir sólo con una camiseta en lugar de ponerse el pijama completo. Justificación que he leído a mas de un padre agresor.

      Yo no soy culpable, mi hermana tampoco. Tú no eres culpable, tu hermana tampoco. No busques justificaciones que no existen.

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  12. Aun no puedo no puedo entenderlo querida Nemesis vaya que me esfuerzo por ello pero no hay manera, yo considero que de niña me ganaba cada golpe, cada maltrato era muy inquieta, mi hermana comenzó así a partir de los 12 años... aun sin conciencia lo se, pero ahora ya es adulta ya no tenemos que ver a nuestro ultimo abusador, y ella lo llama lo cita, yo misma he ido a levantar actas de denuncia que luego debo quitar porque es ella quien lo busca... ella siempre dice estar sana haber superado los problemas y que ella no necesito terapia venció todo sola, sin embargo sigue con todas las secuelas, con todo fresco, trato entendernos de no culparnos, pero me es imposible a esta altura, yo también sufrí mi ultima violación (espero) a los 19 años ya era adulta ... no puedo creer que no haya sido culpa mía.

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Gracias por dejar tu legado en el Averno.

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