EL JUEGO DEL AMIGO INVISIBLE



Creo que fue en el tercer curso de Básica. El juego era sencillo. Sacaríamos un nombre de la bolsita, y esa sería nuestra amiga invisible. La profesora nos dio un mes de plazo para cuidar de esa compañera de clase que nos había tocado, hacerle favores, ayudarla con los deberes o jugar con ella en el recreo. No podíamos decir a la dueña del nombre escrito en el papel que éramos su benefactora, pero el último día se haría una fiesta, y en ella debíamos entregarle un pequeño regalo que no excediera de una cantidad determinada de dinero. Averigüé quien era mi benefactora enseguida. Esa misma tarde se acercó a mi pupitre y me dijo que le pidiera todo lo que necesitara, los lápices, las ceras de colores, la goma de borrar que siempre se me perdía…

LA MUÑECA



Pertenecía a una de mis Madrinas “menores”. Tenía la cabeza y las manos de plástico blando, el resto del cuerpo era de trapo. Su pelo era castaño, con un gorro a juego con el vestido de flores color chocolate. Sobresalían de detrás de las orejas dos largas trenzas con lazos amarillos. Estaba siempre cerca de su cama, formaba parte de la decoración de su habitación junto a otra muñeca también de trapo, pero mucho mas grande que colgaba de la pared sobre la que estaba apoyado el mueble.

Me gustaba esa muñeca. Debe ser de los pocos juguetes “para niñas” que disfruté realmente. Recuerdo pedírsela para jugar con siete u ocho años. Utilizaba el revistero de mimbre como cuna porque tenía la medida justa. Cuando ésta Madrina se casó se llevó con ella sus muñecas. En ese momento no me importó, con trece años yo no jugaba con muñecas, con trece años yo no jugaba. Durante mis Años Oscuros veía la muñeca cuando pasaba temporadas en su casa. Inexplicablemente, me hacía sentir nostalgia. Allí también la tenía en su habitación como elemento decorativo junto a su “hermana mayor” colgada de la pared.

COSAS QUE NO HAY QUE DECIRNOS



Participo en un foro de ayuda mutua para víctimas de abusos sexuales infantiles. Y entre otros hilos y sugerencias, encontré uno muy interesante donde los sobrevivientes descargan de alguna manera su frustración con algunas de las preguntas que (con intención o sin ella) les hace la gente al conocer su situación personal. Algunas son especialmente sangrantes. Yo me limitaré a contestar, en la medida de lo posible, las más habituales, siempre desde un punto de vista totalmente personal. Que puede estar equivocado.

CUENTOS Y LEYENDAS



Muchos de los que conocen mi historia se sorprenden del alcance del daño. Me preguntan porqué no lo dije entonces o dónde estaba mi madre para no verlo o no denunciarlo. Son cuestiones y comentarios que la mayoría de la gente hace por puro desconocimiento del tema. Alguno se ha espantado al conocer detalles que para mí son nimiedades, supongo que porque no es lo mismo vivirlo que oírlo de labios de un superviviente. Ya he dicho alguna vez que tendemos a minimizar nuestras propias historias como mecanismo de defensa. Ser consciente del horror de lo vivido me hace sentir mucha ansiedad. Es como si me “llenase” de algo que aún no sé como explicar, pero es algo que me sobrepasa y supongo que por eso intento no pensar en ello, vivir disociada de mis abusos.

Pero he querido celebrar el próximo día mundial de prevención del Abuso Sexual Infantil intentando romper mitos que están muy arraigados en la sociedad poniendo mis propias vivencias como uno de los muchos ejemplos que los desmontan. Y son muchos mitos, así que no me voy a andar por las ramas. Vamos al grano.

LA GRAN PREGUNTA


Estos días son raros. Creo que los “deberes” del psicólogo me han revuelto cosas que empiezo ahora a distinguir entre la niebla. La carta que escribí a mi padre, “Sin Acuse de Recibo”, fue la primera tarea que me encomendaron. El día que fui al cementerio a leerla, los peores recuerdos se detuvieron. Como si me hubiesen dado una tregua. Todas las nuevas imágenes de los abusos que en estos dos años regresaron a mi consciencia dejaron de aparecer. Hace meses que no he tenido nuevas escenas o retrospecciones. Pero a cambio si se han movido otras sensaciones y sentimientos que estaban muy ocultos en mi subconsciente. Y a eso también han contribuido las tareas que el psicólogo me ha mandado posteriormente, porque tuve que escribir la respuesta que en mi criterio mi padre me hubiese dado en caso de seguir vivo. Mi anterior entrada estaba inspirada por esa carta. Y me ha revuelto un poco.

EN LA PIEL DE JUDAS



Siempre he dicho que no conozco a mi padre. Para mí siempre lo he sentido como alguien extraño, que no tiene nada que ver conmigo. A veces, cuando leo los distintos tipos de abusos en la infancia, instintivamente me auto catalogo en el apartado de aquellos que sufrieron abusos reiterados, pero por parte de un pariente lejano de la familia, con el que se convive en épocas puntuales del año. O un vecino o profesor que es muy amigo de la familia. Supongo que ha sido una manera de “distanciarme” de mi agresor, aunque fuera de manera íntima, porque nunca he hablado de él como “ese señor” o “el marido de mi madre” como he leído alguna vez a otras víctimas cuando se refieren a su abusador, siempre ha sido “mi padre” con todo lo que significa. Nunca he renegado de él ni he dicho que él no sea mi progenitor. Pero nunca hubo una verdadera conexión fuera de los momentos en que abusaba de mí. Y cuando intenté ponerme en su lugar, cuando intenté comprender porque hizo lo que hizo, me sentí perdida.

EL CORAJE DE SANAR

Esta será una entrada muy corta pero espero que muy provechosa.

Una seguidora de mi blog me ha enviado el enlace a una pagina donde descargar el libro de Ellen Bass y Laura Davis  "El Coraje de Sanar"

Entre los supervivientes en una herramienta muy importante, Yo lo conocí por lo mucho que oí hablar de él y por algunos pasajes que leí en el blog de Miguel Adame "ASI Nunca mas". Hace apenas unos meses que lo conseguí a traves de la compra por internet. Porque se trata de un manual que por desgracia no está al alcance de todo el mundo, e incluso en algunos países de habla hispana no es posible conseguirlo ni siquiera desde el extranjero. Las editoriales no creen que pueda resultar rentable editar un libro con semejante temática, y como en muchos campos el tema ASI se sigue escondiendo como si no existiera.

Para mí es un libro de cabecera. Siempre está a mano cerca de mi ordenador, y releo algún capitulo cuando algún área de mi recuperación necesita reforzarse.

Sé que hay mas libros del tema, pero éste en concreto me parece que merece la máxima difusión porque la ayuda que ofrece es inmensa.

Si eres una víctima de Abusos Sexuales Infantiles este texto puede ayudarte, te da pautas a seguir, ejercicios y razonamientos que te sorprenderá lo mucho que te ayudan.

Mantendré el enlace en la lista de enlaces de interés para que siempre lo tengáis ahí cuando queráis descargarlo.

http://www.mediafire.com/?1soio9dtez0b4do



"Las personas libres jamás podrán concebir lo que los libros significan para quienes vivimos encerrados"
Ana Frank. (1929 - 1945) Víctima de holocausto nazi y autora de "El diario de Ana Frank"

LA RULETA RUSA



El tren pasaba por detrás del edificio donde estaba mi casa. Tanto la cocina como el salón y la habitación de mis padres tenían vistas a la vía que quedaba a la misma altura que nuestra pequeña vivienda. No debía estar a mas de treinta o cuarenta metros de las ventanas. Yo misma muchas veces jugaba con otros niños en un pequeño descampado que había justo entre el edificio de viviendas y la línea férrea. Recuerdo en una ocasión ver a unos unos niños que subieron el terraplén sobre el que descansaba la vía y se pusieron justo sobre los railes. El juego consistía en apartarse justo en el momento en que pasara el tren. Era un juego peligroso porque no tienes la capacidad para controlar tu rapidez de reacción y esquivar la máquina. Es jugar en el filo de la navaja. Creo que yo, con doce años, jugué a algo similar.

EL ABOGADO DEL DIABLO


Por primera vez en más de un año me he visto en la necesidad de habilitar la moderación de comentarios. Sospechaba que tarde o temprano esto ocurriría, pero en el fondo siempre he creído, ilusa de mí, que aquellos que tuviesen algo que objetar sobre el contenido de este blog serían lo bastante educados para hacerlo en privado. Por algo tengo bajo mi perfil una dirección de correo a la que dirigirse de manera mas personal y discreta, y que ya ha utilizado alguna persona de mi pasado.

Y no porque no admita críticas en mi blog. Sino porque yo no lo abrí para crear polémicas ni para que se me tache en público de mentirosa o loca. Como dice alguien a quien aprecio, si en tu casa no acostumbras a cagarte en el salón, ¿por qué lo haces en el salón de mi casa?

Si eres un pederasta o no estás dispuesto a condenar sin paliativos lo que hacen, no eres bienvenido a mi blog.

Y tampoco voy a permitir alusiones directas con datos concretos, nombres o lugares en abierto en este blog. Para todo eso puedes utilizar el correo.

Esta entrada iba a estar dedicada a las “lindezas” de las que se me ha acusado en muchas ocasiones a lo largo de los años. Y casualidades de la vida, varios adultos de mi infancia se han puesto en contacto conmigo dándome su versión de la historia, y en algunos casos me han dejado sus comentarios en el blog. Me he visto en la necesidad de borrar esos comentarios porque daban nombres. Pero no quiero coartar la libertad de expresión de nadie, por lo tanto decidí rescatar aquí extractos de sus palabras, eliminando lo mas personal de los textos.

los enemigos siempre merecen respeto. Su categoría normalmente marca tu importancia (lo que demuestra que yo carezco de ella) pero aún así he pensado que sus palabras me han dado la oportunidad de resumir de manera magistral muchas de las acusaciones recurrentes que he escuchado durante toda mi vida.

Aquí tienes un resumen. Insisto, es un "copia y pega" de sus propias palabras, borrando sólo lo que indique nombres, cargos, direcciones y lugares, y cambiando la persona del verbo.

Tu eliges: ¿Ángel o demonio?

VIDAS DIVERGENTES



Hace mas de un año, a las pocas semanas de abrir este blog hice una entrada (Cinco + uno)  en la que hablaba de mis Padrinos. En ella dije que no iba a ser nada objetiva, puesto que se trataba de una entrada principalmente de agradecimiento. Sobre todo agradecimiento por la infancia que me dieron, porque ahora sé que hubo mucho movimiento por detrás, que se hicieron cosas, se estipularon pactos, hubo guerras paralelas de las que yo no fui testigo. Sólo sé que la tranquilidad que sentía cuando estaba con ellos no se paga con nada. Esta vez quiero ser un poco mas sincera conmigo y con vosotros, y mostraros una cara mucho mas humana de mi familia adoptiva.

LA CERRADURA DE LA TRAMPA



Culpa: 1 – Falta que se comete voluntariamente. 2 – Responsabilidad que recae sobre alguien por haber cometido un acto incorrecto.

Responsabilidad: …3 – Obligación de responder ante ciertos actos o errores.

Debía tener diez o doce años. Acompañé a mi madre una mañana a la casa de la señora donde ella limpiaba. Era una mujer muy agradable que me recordaba mucho a mis Padrinos. Su trato era amable y su casa tenía detalles decorativos similares a los de la casa donde guardo mis mejores recuerdos. Mi madre me ordenó quedarme sentada en una salita hasta que ella terminara. En la salita había un joyero, lo abrí. Dentro había un montón de anillos y pulseras con piedras de colores. La dueña me vio enredando con las alhajas y me dejó seguir jugando con ellas. Me acordé de mi Madrina, que en ocasiones me dejaba jugar con sus joyas. Recuerdo un anillo que llevaba engarzada una piedra que cambiaba de color con la temperatura. Mi Madrina me decía que indicaba nuestro estado de ánimo, siempre me lo dejaba cuando yo estaba enferma. La señora tenía un anillo igual.

MÁSCARAS DE ARLEQUÍN



Durante estos últimos años he leído muchas historias de abusos, muchas. Unas más explícitas, otras tan solo dibujaban su forma, su silueta, pero todas las historias reflejan miedo, silencio, dolor, vergüenza, culpa… y resignación. Resignación ante una situación insostenible la mayoría de las veces, pero que de alguna manera hemos conseguido mantener en equilibrio. Manteniendo la equidistancia entre la abominación del abusador y nuestra cordura, con titánico esfuerzo por nuestra parte en muchas ocasiones.

En situaciones límite el hombre es capaz de soportar todo tipo de vejaciones. Hay millones de ejemplos en la prensa diaria. Abusos de poder, dictaduras, atentados, guerras, genocidios, catástrofes naturales… los que lo ven desde fuera siempre piensan que ellos no lo soportarían.

LEONES Y GACELAS



Hace poco descubrí una dura realidad. Que una víctima tenga varios abusadores es mucho mas habitual de lo que se cree. Tengo una amiga, con la que suelo comentar algunas entradas. Ella, que también es una superviviente, desde muy pequeña ya conocía a “guarros” que la acosaban de alguna manera. Masturbarse en su presencia, tocarla en el autobús o decirle cosas obscenas, incluso alguno intentó sobornarla con regalos, a cambio de volver solo para que le viera correrse. Mi amiga creía de niña que todos los hombres se comportaban así. Para rematar, sufrió varias violaciones por parte de un familiar un verano de su etapa final de la infancia.

SIN ACUSE DE RECIBO



En mi primera consulta con el psicólogo me puso deberes. Me mandó escribir una carta a mi padre. Es cierto que la Oración al Diablo está dedicada íntegramente a él, pero es una paráfrasis “poética” jugando con las palabras y la literatura. Y además fue escrita hace tiempo, antes de abrir el Averno, antes de ser más valiente y decir que he sido una víctima de abusos, aunque después la retocase para el blog. Supongo que él esperaba de mí que expresase claramente lo que diría si tuviese la oportunidad y el valor de enfrentarme a mi padre ahora, con mi visión actual de las cosas, desde esta nueva perspectiva.

Y este ha sido el resultado:

NIÑA OLVIDADA



Cuando empecé mi rehabilitación de manera activa, cuando empecé a leer sobre abusos y a aprender todo lo que conlleva haber sido violada en mi infancia, me topé con términos muy “técnicos”, como el perdón hacia uno mismo, la autoestima o la culpa. Pero había algo en especial que me llamaba la atención, “el niño interior”. El concepto antes era confuso para mí. Al principio, al leer sobre la niña interior siempre pensaba: “¿pero de que diablos me están hablando? ¡que estupidez!, tengo cuarenta y tres años, yo no uso de eso, yo no tengo niña interior. Soy una persona adulta”. Pero no sé porque, pensar en mi niña interior me hacía sentir muy triste. Ahora lo veo (no sé si acertadamente) como intentar recordar cómo éramos de niños, cuando vivimos el abuso. Yo al menos, lo veo así, mi niña interior (a la que yo llamo mi niña perdida) es el recuerdo que tengo de mí misma en mi infancia, las fotos que me evocan la inocencia perdida y los sentimientos que me produce pensar en esa época. No sé si es a lo que se refieren los psicólogos cuando hablan de ello, pero yo así lo concibo.

INDEFENSIÓN APRENDIDA

Soy una persona de pocos estudios, no por la falta de oportunidad sino por mi propio abandono. Recuerdo ser muy mala estudiante, me costaba mucho memorizar las tablas de multiplicar, los meses del año, las obras mas importantes de Miguel de Cervantes… Todo lo que fuera -lo que es- recordar series de palabras o números, memorizar fechas, nombres y lugares es una tortura para mí. Lo único que realmente recuerdo que me gustaba y disfrutaba estudiando eran las ciencias -los animales, la biología- y la física. Eran materias que yo comprendía bien y “veía” con facilidad. Las matemáticas, en cursos mas altos tampoco fueron un problema. En el momento en que encontré trucos para recordar y calcular múltiplos, los problemas de los dos trenes que salían de Sevilla a Barcelona y viceversa a distintas velocidades dejaron de ser una dificultad para mí. Pero sin embargo, he sido una pésima alumna, que además se autocensuraba a medida que iba creciendo. He sido de esos alumnos que siempre suspenden muchas asignaturas. 

LLAMADAS TELEFÓNICAS



Pertenezco a una generación que ha crecido paralela a la gran expansión de los primeros medios de comunicación audiovisuales en España: la televisión y el teléfono. Al igual que ha ocurrido posteriormente con los ordenadores personales e internet, al principio solo lo tenían las clases sociales mas altas, por el alto coste de instalación y mantenimiento. Y a medida que se fue extendiendo su uso se abarataron costes. Recuerdo de niña que un aparato de televisión era muy costoso y las llamadas telefónicas sobre todo si se establecía comunicación con otras provincias –lo que denominábamos una conferencia- eran extremadamente caras.

CREDOS



Me considero agnóstica. Supongo que muchos lo criticarán como la postura más cómoda. La equidistancia entre los creyentes y los ateos.

Los creyentes me reprocharán que creo en algo superior sin la obligación de la obediencia y el sacrificio por ese “dios”. Los ateos considerarán que mi postura es un tanto infantil por creer que alguien o algo va a arreglar mi vida con un simple movimiento de manos.

Lo cierto es que me considero agnóstica porque en realidad paso mi vida basculando mi criterio entre uno y otro extremo.

REVELACIONES



La luz de la luna se reflejaba en el asfalto. El tramo que se veía era pequeño, a penas unas decenas de metros, como si fuese el decorado de una película, en el que un único y potente foco iluminase el atrezzo y en la sombra, fuera de la vista no existiera nada. Una luz pálida, blanca, que mostraba una carretera de doble sentido. Y yo sólo quería correr, huir, esconderme de los que me perseguían. Ni siquiera sé qué o quiénes eran, creo que ni yo misma sé lo que era, porque no parecía que tuviese piernas, quería correr y no podía, apenas avanzaba unos metros, como si algo me impidiese caminar, intentando desesperadamente cruzar la carretera, porque estaba convencida que al otro lado estaría segura.

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